Archivos del blog

Los versos nos aman a todos por igual. Los podemos penetrar con nuestras luces para salir manchados con la hez de sus profundidades; después sólo hay que limpiarse el honor y la honra, rememorar la lujuria de los desalmados, aunque los pedos de Alicia nos lluevan en la tangente.

2 comentarios:

  1. voilà el inextricable camino de los versos// a verbo limpio!!!


    saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre que acabemos mancillando o desnudándonos a verbo.

      Saludos!

      Eliminar