Archivos del blog

08/10/15 14:02

Me importunan las palabras, las llamadas, me importuna esta distancia en la que no se mueve nada, pero sería peor una distancia cuyos movimientos no pudiéramos acompasar.
No quiero que pienses en esta situación como una guerra en la que alguno de los dos ha de doblegar las rodillas, yo ya estoy vencido pero tu corazón todavía no comprende la claudicación.

2 comentarios:

  1. Avanzar. Eso reclama a gritos tu poema. La ingravidez del tiempo es una horrorosa muerte en vida. No imagino un día tras otro y que no avance nada que todo quede paralizado como en una fotografía hasta un río sostenido en la palma de la mano. Avanzar es el único sentido de los caminos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu comentario tiene mucho de poema y está en lo cierto, avanzar sin reclinarnos, avanzar o rompernos, pero nunca estancarse en una ingravidez sin sustancia ni presente.
      Pasó hace poco pero parece lejano, como algo ya perdido y sin lugar. Pensé que te ibas a detener en el "ordeño", quiero cambiar esta acepción por algo más prosaico. Todo es mudable pero tú has reconocido su esencia en ese devenir postergado a la parálisis interior.

      Eliminar